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Tu vida va a cambiar en 180° cuando dejes de hacer esto

¿Has puesto atención a las conversaciones que tienes día a día, las cosas que alimentas con tu atención y lo que piensas?

La mayoría de las personas responden no a esta pregunta, porque esta es una de las cosas que tienes en función piloto automático. Es totalmente necesario tenerlo en autopiloto, de lo contrario te volverías loc@ monitoreando tus pensamientos. Sin embargo, en el mundo del pensamiento es donde parte todo lo demás que ocurre en tu vida.

Tus pensamientos recurrentes son parte de la programación que crea tu realidad. Lo que piensas, está sustentado en tus creencias y tus creencias, están sustentadas en tus pensamientos.

Los pensamientos alimentan tus emociones y tus emociones son el backstage de tu actitud. Tu actitud atrae a ciertos personajes y repele a otros. Generas conversaciones de un tipo y prestas atención a la información que te ayuda a generar esas conversaciones.

Un paso necesario para el cambio

Vivimos en un mundo de energía, y la energía es contagiosa. Es simple de observar, nada de pachamamismos cósmicos ni mistiquerías. Déjame explicártelo con este ejemplo:

Estás en un encuentro con amistades, y una pareja del grupo se pone a discutir. ¿Qué pasa con la disposición anímica del grupo? Tensión, intriga, desagrado, incomodidad. ¿Cierto?

Al revés. Estás con gente tremendamente alegre, y es inevitable contagiarte de su alegría, a menos que estés tan amargad@ que no soportes ese exceso de alegría. Lo vi alguna vez en una oficina donde trabajé. El ambiente era de amargura y la gente en general estaba insatisfecha.

Pero… había un chico que siempre llegaba con una gran sonrisa. Saludaba a todos y parecía siempre estar de buen humor. El menos feliz y más pesimista del equipo se molestaba con la presencia de este colega. Le costaba creer que existiera gente tan feliz. Llegaba a encontrar a nuestro colega medio simple. En otra ocasión podemos discutir de lo absurdo, además de agresivo que eso es.

¿Te das cuenta el filtro con que cada uno ve la realidad y cómo la actitud atrae o repele a las personas?

Para de quejarte

¡En serio! No te imaginas a cuantas personas le das la lata con tu drama, y seguramente ellos están en la misma sintonía así que tampoco lo ven. Ese es tu punto ciego y el de tu grupo social también. Mientas que sigas quejándote por todo y reviviendo tu drama, será imposible que puedas ver fuera de él y crearte una vida sin drama. Vas a seguir con los mismos amigos, experiencias y rollos de siempre, convencidos de que «la vida es así».

Ojo. Tú eres así. La vida no.

Un ejercicio tan sencillo como desafiante en el mundo del desarrollo personal es el dejar de quejarte durante 7 días.

Lo sé. Se te dispararon todos los mecanismos de defensa al cambio. Los peros, los no, la crítica («qué ridículo ¿cómo va a cambiar eso algo?») y por último la sensación de que tú no vas a ser capaz de lograrlo («yo no puedo, esto no es para mí).

Tranqui. Esto no es una cosa mágica de decidirlo hoy y lograrlo mañana, y eso es lo que no te dicen cuando te sugieren hacer esto. Piensa en esto: ¿Cuánto tiempo crees que se demora un físico culturista en llegar a levantar pesas de 100 kg?

Si quieres dejar de ser un quejón o una quejona profesional, anda un día a la vez. Cuando estés en los 7 días el asunto va a estaren piloto automático, porque para llegar a los 7 días seguidos vas a tener que haber practicado a nivel consciente el dejar la queja durante semanas e incluso meses.

Cuando dejas la queja atrás, la magia empieza a ocurrir en tu vida. Tus conversaciones cambian, tu enfoque cambia, tus pensamientos son más constructivos, tus acciones orientadas a resultados que multiplican oro para todos y tus resultados son más PRO a todo nivel.

Walking the talk

Habiendo sido una quejona profesional, sé exactamente el impacto que esto tiene en tu vida. La queja existe en tu mente y se alimenta de tu mundo exterior. Si quieres hacer esto vas a tener que estar muy atent@ y consciente de lo que ocurre en tu cabeza. Cuando estés a punto de quejarte por n – ésima vez vas a atajar ese pensamiento y hacer el esfuerzo consciente de darlo vuelta para que sea constructivo.

Lo sé. Suena difícil. LO ES. También totalmente posible.

Todo lo que conoces y sabes hacer es por repetición constante. Tuviste que desarrollar una maestría en ello, desde lavarte los dientes hasta hacer tareas complejas.

Lo mismo con tus pensamientos. Tú no naciste con ellos, así como tampoco naciste con la habilidad para amarrarte los cordones de los zapatos. Sin embargo, hoy lo haces todos los días y sin pensarlo, porque desarrollaste la habilidad a nivel de piloto automático.

Para de quejarte, y aprende a pensar diferente, constructivamente en piloto automático. Ten paciencia, no es un proceso automático, tiene una curva de aprendizaje.

Y verás que cuando avances, te interesará tener otro tipo de conversaciones, más interesantes, constructivas y tu mundo se ampliará ya que difícilmente podrás tener esas conversaciones con los quejones de siempre, que a cada solución le encuentran un pero.

Contágiate de la energía de los que construyen en vez de la caca que escupen los quejones.

Espero que te haya sido útil y recuerda, siempre hoy es el mejor momento para empezar tu programa de Coaching a la Vena.

Un abrazo, Catalina

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