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¿La pega y la vida misma te consumen y sientes que no tienes tiempo para ti?

Lo entiendo. La vida adulta es una locura, sobre todo si tienes niños pequeños y o estás tapado en pega que más encima no te gusta, anhelas más tiempo y sufres por no tenerlo.

I know. He estado ahí y es un sentir de tener la mierda hasta el cuello.

Y es por eso que tienes tres posibilidades:

1. Sigues quejándote de lo mismo una y otra vez, tanto en tu interior como para afuera
2. Dejas de quejarte y aceptas que no quieres realmente hacer un cambio en tu vida aún
3. Te haces cargo de tu vida, de tu rollo y empiezas a ser más feliz de una buena vez

Estableciendo tus prioridades

Lo más sano es hacerte cargo de tu vida, pero let’s face it: no es para tod@s. Para llegar a este punto tienen que alinearse muchos astros:

1. Tienes que estar en un punto de dolor tal que ya no soportes replicar el mismo resultado una y otra vez
2. Tienes que tener hambre voraz de cambio y mejora
3. Tienes que ser muy valiente para meterte en la aventura desconocida de conocerte y crear tu nueva realidad
4. Tienes que hacerte el tiempo y ponerte como prioridad
5. Tienes que haber encontrado una o un profesional idónea/o para ayudarte en tu cambio
6. Tienes que estar preparada o preparado a que mucha gente no te entenderá, e incluso quedarán fuera de tu vida
7. Tienes que entender que lo que te trajo a este punto es tu nivel de consciencia que está muy enturbiada por tu ruido mental, y ese nivel de consciencia no te llevará al próximo nivel de estelaridad.

Trayendo esto a la luz, pregúntate: ¿Qué es mi prioridad en este momento? Y acepta la respuesta que venga a tu cabeza.

Luego pregúntate: ¿Cuál es el costo emocional de esta prioridad?
Finalmente: ¿Qué obtendré al seguir enfocándome en esta prioridad?

No hay respuestas correctas. Sí es necesario aceptarlas para parar de quejarte.

Te cuento mi experiencia personal

Sin ponerme latera, obvio. La vida es un constante desafío de aprendizaje, y cuando estás lista o listo, llegará la persona adecuada que te ayudará a descubrir tus respuestas. Me pasó cuando conocí a mi mentor y lo veo a cada rato.

El día en que te crees maestro de algo, es el día en que estás – en buen chileno – frito. Cuando ese día llega, pones freno a tu aprendizaje y paras de aprender. También me ha pasado que muchas veces el orgullo me hace decir ya lo sé. Recuerda… El orgullo es una treta de tu mente, pocas veces te ayuda.

Pasa mucho en el mundillo del desarrollo personal, que está lleno de gente que se siente super iluminada, tocada por la mano de Dios y la experiencia me ha dicho que con ellos mejor de lejos. No creas en verdades absolutas, mejor acógelo, ve si es práctico para ti, cuestiónate siempre si es verdad y busca perfeccionar el conocimiento.

Ser aprendiz es una máxima en la vida, y eso no significa que no seas maestra o maestro. Es estar siempre abierto a aprender, a tener el cerebro activo, a vivir con curiosidad y buscar siempre ser mejor y mejor en lo que te apasiona.

Observa tus “Ya lo sé”

Esta frase debe ser el asesino del conocimiento y el crecimiento POR EXCELENCIA. Cada vez que lo dices, frenas el caudal de conocimiento que te permite reforzar eso que ya sabes o sumar algo nuevo a tu conocimiento.

Es decir, Ya lo sé siempre RESTA VALOR A TU VIDA. Evítalo a toda costa.

Ten siempre en cuenta:

Si no lo aplicas lo que sabes, entonces no lo sabes. Es solamente información, recopilación de data que está en el baúl de la teoría.

En palabras de Confucio: Escucho, y olvido. Miro y recuerdo. Lo hago y lo entiendo.

Hasta que no te hagas cargo de lo que te duele habrá un mundo de posibilidades totalmente oculto para ti. Te dejo invitada e invitado a conectar contigo y con la magia de la vida. Aplica estos tips y hazte cargo de una buena vez.

Nos vemos la próxima semana con más goodies de Coaching a la vena.

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